La ganadería también está de elecciones

Argentina durante todo el 2015 vivió en proceso electoral dada las sucesivas concurrencias a las urnas, todavía está por darse la madre de todas las batallas que definirá quien será el nuevo Presidente. En este contexto es bueno analizar si los distintos sectores productivos son ajenos al mismo o están en plena participación desojando la margarita e imaginando un futuro mejor, seguramente en esta situación las expectativas racionales, el conjunto de decisiones individuales que los operadores tomen estarán fuertemente influenciadas por el período electoral y su visión del futuro.

 

Los precios índices de Mercado Ganadero elaborados por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario nos permiten observar como fluctuaron los valores durante estos últimos doce meses. Tanto para invernada como para cría es visible el derrotero positivo de sus números y si bien sus fundamentos siempre deben estar asentados en la relación de oferta y demanda, evidentemente es posible pensar que existe un plus asentado en las expectativas positivas de un nuevo período de gobierno. Más allá del resultado electoral los actores imaginan que es posible dejar atrás el período de cierre de exportaciones, establecimiento de Derechos de Exportación, aplicación de ROES, controles en mercados formadores de precios del gordo, y por el contrario la necesidad de dólares genuinos originados en la producción que genera empleo hará posible una nueva etapa de inserción internacional de nuestra carne después de una desaparición forzada por casi siete años.

 

La oferta y demanda en la ganadería estuvo durante los últimos 10 años regulada por un período de liquidación extremo de nuestro stock desde el 2007 hasta el 2010 donde se perdieron más de 10 millones de cabezas, los precios baratos de la ganadería resultado del casi cierre del comercio exterior permitió abastecer al mercado interno en forma abundante haciendo caer los precios en términos reales. Resultado de esta liquidación cuando el consumo a precios baratos agotó el disminuido stock se produjo la recomposición lógica de valores de precios provocando una caída del consumo a 55 kilos per cápita, no obstante la ganadería siguió recomponiendo precios beneficiando principalmente al criador, los altos valores de la hacienda de invernada produjo correcciones en el gordo pero que no alcanzó a recuperar los márgenes anteriores. Los precios sostenidos revelan una alta demanda de consumos de carnes (roja y blanca) pero por primera vez en la historia con productos sustitutivos de la carne roja como es la carne aviar. La gran oferta de esta carne permitió mantener relativamente sostenido el precio de la carne roja, que si bien recupera espasmódicamente valores no logra incrementos sustanciales como en el momento posterior de la liquidación extrema.

Seguir leyendo: http://www.rosgannet.com.ar/el-sector-vuelve-ser-negocio-en-2016/#.VioyKREg9Mw